El anuncio del proyecto “Ecos del Sol” como ganador del concurso internacional para diseñar el nuevo Museo Nacional del Ecuador ha provocado un intenso debate entre arquitectos, ciudadanos y autoridades. La propuesta, desarrollada por el estudio español Campo Baeza junto con la firma quiteña MAODA, fue seleccionada entre 148 proyectos presentados por equipos de más de 20 países y será la base para la construcción del nuevo MuNa en Quito.
Desde que se conoció el resultado, las redes sociales se llenaron de críticas, memes y comparaciones sobre la apariencia del edificio, al que varios usuarios califican como una “caja” o un diseño que no refleja la riqueza cultural ecuatoriana. La controversia dio paso a una campaña de recolección de firmas en Change.org, donde ciudadanos solicitan revisar la decisión del jurado y reevaluar el proyecto ganador.
Frente a los cuestionamientos, la viceministra de Cultura, Romina Muñoz, defendió la elección y aseguró que la evaluación fue realizada con criterios técnicos, funcionales y patrimoniales, más allá de preferencias estéticas. En la misma línea, el presidente del Colegio de Arquitectos de Pichincha, Diego Ordóñez, explicó que el proyecto difundido corresponde únicamente a un anteproyecto, por lo que aún deberá desarrollarse y podría incorporar modificaciones antes de convertirse en el diseño definitivo.
El debate se intensificó durante la presentación pública del proyecto realizada el 9 de julio en el Colegio de Arquitectos de Pichincha, donde se registraron aplausos, críticas e incluso manifestaciones de rechazo por parte de algunos asistentes. Mientras unos destacan la funcionalidad y la capacidad del edificio para conservar el patrimonio nacional, otros consideran que una obra de esta magnitud debería proyectar una identidad arquitectónica más representativa del Ecuador.





